Pisum sativum
El guisante, arveja o chícharo (Pisum
sativum) es la pequeña semilla comestible de la planta que se
cultiva para su producción y de la cual algunas variedades, como la
llamada "tirabeque", se pueden consumir las propias vainas por ser
muy tiernas.
La planta posee un sistema vegetativo poco desarrollado aunque
con una
raíz pivotante que tiende a profundizar bastante. Las hojas
están formadas por pares de foliolos terminados en zarcillos. Las
inflorescencias nacen arracimadas en
brácteas foliáceas que se insertan en las axilas de las hojas.
Las semillas (guisantes) se encuentran en vainas de entre 5 a 10 cm
de largo que contienen entre 4 y 10 unidades.
Como todas las
leguminosas, además de ser una buena fuente de
proteínas,
minerales y fibras
es beneficiosa para la tierra, ya que fija el
nitrógeno en el suelo debido a ciertas bacterias que proliferan
en los nódulos de las
raíces y producen
nitratos.
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Fabales
Familia: Fabaceae
Subfamilia: Faboideae
Tribu: Fabaeae
Género: Pisum
Especie: P. Sativum
Historia
Se han encontrado restos fosilizados de guisantes en yacimientos
arqueológicos del
Próximo Oriente que datan de hace casi 10.000 años. Las especies
cultivares aparecieron relativamente poco después del
trigo y la
cebada, por lo que se supone que ya se cultivaban hacia el
7.800 a. C. En el 2.001 a. C. su cultivo se había extendido por Europa
y hacia el este a la India,
aunque hasta el siglo XVI sólo se usaba en grano seco o como
forraje. A partir de ese momento, empezó a usarse también el grano
fresco.
Reproducción
En el hemisferio boreal, por semilla en febrero o marzo, aunque
en las zonas de climas benignos se puede hacer también en noviembre.
Cultivo
Los guisantes son una cosecha de estación fresca que se puede
disfrutar tanto en primavera como en otoño.
Requiere una tierra suelta y ligera. Aunque no es muy exigente
respecto a la riqueza orgánica del suelo, es conveniente aportar
algún
abono complejo, que contenga algo de cal y dolomía. Este cultivo
no tolera suelos muy ácidos y se ha de vigilar el pH para que
tratar de que no sea inferior a 6,5. Necesita una posición soleada y
riegos frecuentes. |